"Amelia Biagioni me habla por teléfono"
Hoy no hay alfombras para Amelia,
pero su voz me visitó de pronto
aletargando el sueño.
Ese viento feliz me permitió su imagen:
su lento deambular de diana cazadora
detrás de la sonrisa y el poema.
¿Cómo salgo de aquí para encontrarla, Amelia y su jazmín
en su alfombra encantada, en su hilito de voz,
temerosa y lunar, hilanderita, preocupada en llamar, en acordarse,
aunque tema salir a la vereda por los lobos del mundo
y prefiera quedarse visitando de lejos?
Que no me corte.
Que la muerte se olvide de nosotros.
Que el tiempo se congele para siempre.
-Carlos J. Aldazábal-
1 comentario:
divino tu blog cada vez que entro tengo el ida y vuelta en videos y lectura gracias por compartir
Saludos
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