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sábado

DE LA ESCRITURA DE EDGARDO LOIS, UN AMIGO DESDE BOEDO !!!!

VIVIR CON LOS MUERTOS
Elijo andar con mis muertos de la mano. Con ellos hablo, a veces escuchan como buenos fantasmas, otras simplemente me dejan ser, a salvo de la memoria y el consejo. Los muertos son memoria, pero saben del silencio, y saben también de resguardarse, por ejemplo, en las rajaduras de viejas paredes. Se guardan para no molestar, y para también tratar de vivir felices: cada uno en su muerte, una cuestión personal. Me ha pasado que en esos momentos de ausencia suceda en mi vida un golpe brutal de destino, golpe que descuelga sintonía, que arrastra hacia otro barrio. Es en medio de esas urgencias que inicio la búsqueda de mis muertos. Ellos viven dentro de mi historia y en la de algunos de mis amigos, por eso los convoco. Los muertos viajan en los vivos, pero cuando más los necesito, es necesario que elija un lugar, un paisaje. Busco a mis muertos caminando por mis barrios, Boedo y San Cristóbal, barrios como patrias internas; miro en las veredas, busco en las paredes, en los pasillos, me detengo en las esquinas. Escucho fragmentos de conversaciones, observo esos arbolitos que crecen en los techos, que brotan desde las grietas entre cemento y ladrillo, y llego hasta el café. Puede ser el Margot o el Cao, en sus mesas sé de encontrarme con mis muertos. Desde mi ventana oteo el más allá de la vida y me voy de charla con ellos: hablo susurrando, los escribo. Ellos aparecen, solos o en corrillo. Los golpes son de enredarse con la vida durante las ausencias: en riesgo está quien no sabe de sus muertos. De vivir en otra geografía elegiría otro lugar: de vivir en la India, miraría en un río, en el Ganges, o en algún otro que hiciera contacto con sus aguas. El río puede muy bien ser ciudad.
EDGARDO LOIS
Sus últimas novelas publicadas son "Morir por Perón" y "La virutera."