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sábado

Semillas

Por Cristina Castello

Presas. Van a encarcelarnos. A ellas y a mí.
Ellas. Las miles más miles de almas esbeltas
que conmigo son contrabandistas.
De valores. De utopías posibles. De Arte.
Arte. Negación de la finitud humana.
Vivir sin máscara es un deseo de belleza.


Es “mi” sueño de siempre vigilia por “los” sueños.
Es sed de manos abiertas.
Esta sed mía grande tanto ya que ahoga.
Quiero que cada ventana alumbre un violín un piano un arpa.
Que en todas las avenidas del mundo
esculturas de Giacometti miren en deleite a La Piedad.
Quier o que en todas las sedes de los gobiernos todos
un Cristo de Velázquez aborte el horror.


Esta sed. Sed bendita que agosta y reverdece el alma.
Vida esta prodigiosa que alarga el deseo de asirla. Toda.
Y la tregua que viene con pasos demorados.
Quiero que Fra Angélico escape de El Prado
y su Anunciación recorra al mundo en Luz.
Quiero que Redon y Mantegna, Ucello, Morandi, Leonardo y Monet,
sean huella. Faro. Y deroguen verdugos para que Nunca Más.


Quiero que sepamos de una vez por Dios ya es hora
que en amor la entrega absoluta es certidumbre de libertad.
Que por las mañanas en lugar de noticias de almas sin ángeles
Bach, Poulenc, Mahler, Di Lasso, Debussy, Schubert y Chopin
estallen sobre un Río de la Plata que transmute en mar.
Mar azul de amor que en noche arrulle almohadas
con madrigales, adagios y claros de luna.


Quiero. Quiero y siembro. Quiero.
Que enseñemos bondad con bondad.
Que el cielo esté siempre pecoso de estrellas.
Quiero adultos con risa virgen y ángeles que retraten en niños.
Que los impiadosos respiren a Blake.
Que Rilke exorcice la obviedad.
Que los viejitos vivan en honor.
Que el País el Continente el Mundo el Universo
sean para iguales y sin discriminación.


Quiero. Que Eluard, Desnos y Rimbaud, Quasimodo, Yeats,
Lorca, Kavafis y Celan, dancen en poesía sobre todas las almas.
Y que entonces la Canción de la Alegría de Schiller
La Oda a la Libertad la Novena de Beethoven
sean el Himno de todos los Justos de la Tierra.
Par a vivir con sed sagrada sed.
Para amanecer en víspera.
Para sembrar arte y amor.
Para no ver ya.
Máscaras.
Sólo luz sólo verdad.

Escrito en Buenos Aires en el año 2000
Poema del libro « Soif » (« Sed »), francés - español
Publicado en Paris - Octubre 2004

lunes

21 de MARZO "DIA INTERNACIONAL DE LA POESIA"

POR CRISTINA CASTELLO
La poesía es la revolución de Dios.
Es un compromiso con la vida. Es reveladora y develadora. Es un secreto que se hace camino en un mundo brutal, para abrir mentes y corazones. Y claro... en Roma a los poetas se los llamaba vates —que quiere decir adivinos, como bien señaló Philip Sidney en su Apology for Poetry—. Y la escritura toda es revolucionaria, cuando es literatura y no vacío, porque es resistencia y es persistencia de auroras; es conciencia crítica para el mundo, motor para la imaginación y expansión del espíritu. Es un arma. Para el bien y la libertad, y tiene poder para transformar el mundo, particularmente la poesía. Por eso tantos poetas azules padecieron y fueron asesinados en campos de concentración; porque la poesía, como todas las manifestaciones del arte verdadero, es muy peligrosa para el Poder. El Poder quiere esclavos y el arte es un horizonte definitivo de libertad. Y ya sabemos, con el español León Felipe, que hay un tirano que sujeta, y otro tirano que desata. Y entre los dos, el predio de la libertad, hazaña prometeica, de tensión angustiosa y sostenida, de equilibrio y amor.
Todo acto es político, y la poesía, para mí, es un viaje hacia adentro, una interioridad, una manera de conocimiento: «¿Qué es escribir? Es algo que no puedes hacer hasta que no saques la última línea de ti mismo», dice un poeta ruso. Y de eso se trata. Pero yo siento que el acto poético no es sólo el momento de escribir, sino el intento por encontrar lo verdadero y la medida del amor hacia la humanidad. En cuanto a mí, sin poesía estaría perdida en el mundo, porque me perdería de mí.”

domingo

Colaboración de Cristina Castello y su permanente compartir !!

Los justos
Jorge Luis Borges

Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

http://www.cristina castello. com

sábado

desde Canadá un poema para "BUSH", enviado por la periodista y poeta Cristina Castello

De Carlos Angulo Rivas, poeta y escritor peruano, desde Canadá============ ========= ========= ========= ========= =

Despedida a George Bush

Carlos Angulo Rivas


Dos zapatos volaron, presidente Bush
dieron la vuelta al mundo
en ochenta minutos por segundo
diría el poeta César Vallejo;
bajaste la cerviz de puro miedo
cayó tu arrogancia por los suelos.
¡Perro! De los malditos eras tú
no el pobre animalito de tus paseos.

¡Bien hecho! Elevó la voz el universo
¡Miserable! Bien merecido dijeron otros
miserable fue tu paso por la Casa Blanca
¡miserable! ¡miserable! ¡miserable!
palabra de despedida, de un millón de muertos.
¡Miserable! Reza el membrete consciente de la gente
tu nombre sólo en la galería de los prontuarios
en la historia de los zapatos a raudo vuelo.

El miedo se pintó en tu rostro
y no eran bombas “inteligentes”
ni armas de destrucción masiva
sólo zapatos de olor a pueblo herido
zapatos humildes cansados de pisar
cementerios, cárceles, calles vacías.
Qué incapacidad de amor, qué infierno
la oscura noche de las pesadillas, la tragedia.

Babilonia arrojó su pena en un latido
mutiló su grito en la garganta
ahogado en llamas, luz ciega, humaredas
arrastrando a cuestas el horror de las visiones
la niña ensangrentada, el hombre mutilado
cargados en brazos de auxilio
gritando, gimiendo, llorando
en rauda carrera, nerviosa energía.

Bush de un dogal pasea su perro
En jardines pródigos de verde frescura
¿Quién es el animal? Me preguntó
¿el que menea su cuerpo y bate la cola?
¿o el amo de la sonrisa insolente?
¿Quién? Los jueces humanos se preguntan:
uno ladra de alegría natural,
el otro de furia voraz, incontenible.