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NUESTRO HOMENAJE A DALIA PALMÁS LORES, nuestra abuela de 101 AÑOS GALLEGOS !!!


Dalia Palmás Lores es una abuela gallega de 101 años que sigue recordando su tierra. Algunos integrantes de “Unión hijos del Grove” la visitamos en su casa de Ciudad Jardín.

por Silvina Di Caudo


Llegamos un sábado a la tarde, Dalia nos esperaba sentada junto al ventanal que da a la calle. Nos recibió sonriendo y no hubo que insistir para que el encuentro comience con canciones de su Galicia natal.
Esta gallega a la que en su juventud apodaron “carita de San Miguel”, por lo guapa que era, nació en la provincia de Pontevedra el 18 de enero de 1908.
Hoy, 60 años después de su llegada a Argentina, sigue recordando su tierra (provincia de Pontevedra) y sus paseos por lugares como El Grove, La Toja y otros pueblos cercarnos.
Es un placer escucharla entonar las canciones de su infancia y juventud, canciones de amor a Galicia y su gente, y canciones de resistencia contra el fascismo de Franco y la búsqueda de justicia.
Dalia recuerda el día en que estalló la guerra civil. Ella estaba lavando en el río y alguien la vino a buscar para que volviera a su casa. También recuerda el llamado “árbol llorón”, donde fusilaban gente, no solo por sus ideas contrarias a Franco sino muchas veces por venganzas personales.
A pesar de la guerra y de las necesidades Dalia nunca dejó de cantar. Durante la guerra trabajaba de pantalonera y también lavaba ropa. Y mientras cosía y lavaba también cantaba. Toda su vida fue de trabajo.
Aún conserva un zuequito de madera, regalo de un soldado preso en la cárcel de Pontevedra, a quien ella lavaba ropa.
Su marido murió muy joven y Dalia con dos hijas pequeñas seguía trabajando sin descanso para salir adelante, hasta que en el año 49 un familiar la reclama desde Buenos Aires. Es así como la joven gallega se embarca junto a sus niñas, dejando atrás tantos recuerdos…
En Galicia quedaron sus paseos de juventud por la Alameda junto a las amigas, los bailes de artesanos donde un día conoció a su marido, las madrugadas al volver del baile en las que la mandaban a lavar al río sin apenas descansar un rato, aquel novio que aún no puede olvidar, Manolo Torres, sastre igual que ella, que un día se alejó de su vida por culpa de su madre “escorpiana”…
Dalia sonríe cuando le preguntamos por este novio y asegura que después de él tuvo varios pretendientes hasta que conoció a su marido, el padre de sus hijas.
Tres veces volvió a Galicia y visitó su pueblo y a sus amigas. Y recordó que alguna vez fue una de las “juaniñas” (nietas de la que todos conocían como “Juana de la aldea)
Hoy tiene una vida serena rodeada del afecto de su familia, y se prepara para la llegada de un nuevo cumpleaños…

Artículo publicado en la revista virtual : A GRILEIRA de la FUNDACIÓN DE CULTURA GALLEGA XEITO NOVO
http://www.agrileira.com.ar/